
Los conflictos son parte de la vida diaria pero puede generarse una cultura de bienestar que no los potencie ni los niegue.
Lo cierto es que es clave pedir ayuda para para que los colaboradores puedan gestionar sus emociones y nosotros también. Ya sea a través de capacitaciones en pequeños grupos con acciones puntuales y personalizadas para cada situación.
Del mismo modo fomentar un clima laboral de bienestar y que sea parte del estilo propio de la organización.
Algunos aspectos que pueden ayudarte:
- Aceptar la situación.
Con negar lo que sucede solo se hace más grande el problema y se generan más tensiones innecesarias. Lo primero es lo primero. Está sucediendo.
- Pedir ayuda.
Solemos creer que pasará, lo damos por sentado o no le damos la real importancia y esto también hace que se genere un gran volcán y que por nuestra inacción o mala gestión pronto entrará en ebullición.
- Profesionaliza tu empresa.
La empresa está formada por equipos no por grupos de personas.
En un equipo hay diferentes perfiles buscados, seleccionados y elegidos a conciencia. Cuyas competencias y habilidades son sintónicas con esa empresa en particular y el servicio o producto que refiere.
- Definir la Cultura y transmitirla.
Suele darse por sentado, todos creen tenerla clara y comunicada pero lo cierto que pocas son las organizaciones que tienen este concepto claro y lo trasmiten a sus colaboradores y clientes por igual.
Es clave saber quién es cada uno en la organización y por qué y para qué se trabaja cada día en ella.